Consiste en la aplicación de una serie de instrumentos diagnósticos, test estandarizados y proyectivos a través de los cuales se identifican aspectos específicos de la persona, como: capacidad intelectual, funcionamiento e integración del yo, autopercepción, percepción interpersonal, procesamiento de información, rasgos caracterológicos, manejo de los afectos, mecanismos de defensa.

La información se analiza e interpreta con base a la teoría psicodinámica, se integra un reporte descriptivo que incluye el diagnóstico (DSM-IV) y las recomendaciones correspondientes.

La evaluación psicodiagnóstica responde a las siguientes necesidades:

  • Dificultades de adaptación de la persona en el trabajo
  • Indicadores de conflictos interpersonales
  • Dificultades para el manejo del estrés
  • Inadecuación del comportamiento en general al ambiente cotidiano de la persona
  • Un diagnóstico clínico diferencial con fines terapéuticos


La Evaluación psicodiagnóstica y su resultado puede ser solicitado por el propio interesado, la empresa en la que labora, el médico, psicoterapeuta o coach del participante.